Regaló amor en su fiesta de 15 años

Reclamar Pytyvõ

Marianela vestida de quinceañera demuestra su gesto de amor.

Uno de los momentos más memorables para las chicas es su cumpleaños de 15. Muchas sueñan con tener una gran fiesta y un vestido que las convierta en protagonistas de la noche. Pasar con la familia, amigos y seres queridos en un lugar especialmente decorado para el evento y con una amplia variedad de tortas y demás delicias es parte del “sueño”. Bailar el vals y sentirse una princesa.

Así era el sueño que tenía Marianela, quien hace unas horas cumplió 15 años. Pero el coronavirus le obligó a vivirlo de una manera muy diferente. Los planes cambiaron y en esta ocasión la gran velada fue mucho más que eso. No quedó en una fiesta más. La suya será recordada como algo digno de aplaudir.

Cuando el día de la celebración llegó, la quinceañera y su familia decidieron buscarle la vuelta para que ese momento sea inolvidable. Y en un gesto cargado de amor y solidaridad, la adolescente distribuyó cientos de platos de comidas (tallarín con sopa paraguaya), casa por casa, en el territorio social Libertad, del humilde barrio Potrerito, de Coronel Oviedo.

Lo hizo tomando todas medidas sanitarias en cuenta, y luciendo su vestido blanco que era el reflejo del amor que rebosa en su corazón.

“Mi hija siempre soñó con la fiesta de 15. Como padre me sentía obligado a cumplir su ilusión. Fue un gran logro verla tan feliz”, dijo don Mario, papá de Marianela. “Fue un momento muy lindo. Fue un cumpleaños increíble, del cual no me voy a olvidar nunca”, dijo la protagonista.

El gesto fue muy valorado en el barrio que agradecieron infinitamente a la cumpleañera.

Más datos…
APLAUSOS. El gesto de Marianela y su familia fue muy aplaudido en las redes sociales donde la noticia se hizo viral en un sapy’aite.
ALEGRÍA. La quinceañera se mostró muy alegre con lo que hizo y no ocultó en decir que fue el mejor cumple que tuvo en su vida.
BARRIO. En el barrio Potrerito de Coronel Oviedo son muchas las familias que están pasando mal debido a que ya no saben qué hacer para llevar el pan a sus hogares.
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Se preparó una buena cantidad de alimentos.
Ayuda de sus padres y abuelos
A veces no hace falta más que ganas y amor para pasar un buen cumpleaños. Y así lo entendieron también doña Cristina y don Mario, padres de Marianela. Ambos se prepararon para el gran día. La adolescente les pidió que todos los recursos que tenían previstos dar para la fiesta sean destinados a realizar un agasajo distinto, realizando tan noble gesto con la gente del barrio.

Los padres se pusieron contentos ante el pedido de su hija. Es así que Marianela, con ayuda de sus padres y abuelos, se encargó de encabezar y propiciar un “almuerzo comunitario”, de tallarín y sopa paraguaya, que fue distribuido casa por casa. “Estoy feliz por como festejé mi cumple”, dijo emocionada la quinceañera.

“Demostró el gran corazón que tiene y le estamos agradecidos”
En el barrio estuvieron más que feliz con el gesto de cariño de Marianela. “Cualquiera hubiera dejado pasar nomás esa fecha y festejarlo otro día que se pueda.

Pero con esto ella demostró el buen corazón que tiene y les estamos muy agradecidos. Es algo que nos marcó mucho”, dijo ña María Espínola, quien saboreó el tallarín y la sopa. “La solidaridad entre todos es lo que nos sacará adelante, y gestos como este nos da esperanza y fe de que todo será mejor. No todo está perdido”, agregó.