Para ahorrar un poco más, las parejas aplican el auto-telo

Reclamar Pytyvõ

Cuidacoches cobran un poquito más y piden que el “shiqui inqui” sea discreto.

Las parejitas coincidieron que es “muy divertido”. Pero advierten que si se exhiben serán sancionados. Gentileza

Al parecer, varios también decidieron “reinventarse” en la intimidad en este nuevo modo COVID-19 de vivir, como por ejemplo, que el auto sea el nidito de amor más utilizado durante los últimos meses.

¿Falta plata para el telo? ¿Es más placentero tenerlo sobre cuatro ruedas?

Para Jéssica L., de Fernando de la Mora, su auto pasó a ser de un simple vehículo a un telo-móvil durante la cuarentena.

“Mi novio y yo nos quedamos sin trabajo, apenas luego alcanza para el combustible, por eso decidimos hacer eso siempre en el auto. Es un poco incómodo, pero cuando la calentura gana se vuelve mucho más divertido todo”, contó a EXTRA la joven.

La mujer mencionó que una vez fueron pillados por la policía y que tuvieron que dar sus championes como coima.

Golpes y moretones

Giselda M., de San Lorenzo, dijo que “su pasión” es tenerlo en el auto e indicó que el asiento del pasajero del frente es más cómodo “que una cama”.

“No voy a negar que muchas veces terminé con moretones y raspaduras porque lo hacemos apretados, pero es muy divertido. Una vez terminé con la cabeza rota porque mi exnovio se emocionó y me tiró por el volante”, relató la mujer.

Pedro A., de Asunción, dijo que durante la cuarentena siempre hace un “rapidito” con su novia frente a la casa de sus suegros. “Sus papás tienen mucho miedo del contagio y no nos dejan salir, siempre aprovechamos para ‘hablar’ en el auto. En esos 10 minutos que teníamos, hacíamos de todo sobre el 4 ruedas”, reveló el chico.

En tanto, Tatiana N., señaló que no tuvo una buena experiencia haciendo kunu’u en el auto, ya que fueron multados él y su pareja por la policía. “No sé qué problema tenía el amortiguador del auto, cada vez que nos movíamos hacía un ruido muy fuerte, nos pillaron y desde ahí nunca más dije”, comentó la mujer.

Ilustración

Don Remigio Acuña, cuidacoches del centro de Asunción, contó a EXTRA que ya van más de cinco veces que pilló a parejitas teniendo relaciones sexuales en el auto, a plena luz del día, durante la cuarentena. Afirmó que por ahora ya “letradea” y les pide un poco de plata para quedarse calladito y hasta custodiar por si se asoma algún curioso, incluso avisarles si viene la policía.

“Yo cuando veo que dentro del auto hay mucho movimiento y si el amortiguador salta, ya digo kóa lístoma, lo único que les pido es que no hagan tanto ruido para que no se les pille”, agregó el cuidacoches.

Gladys Machuca, asaditera, de la zona del Cerro Lambaré, contó que los fines de semana, tanto de noche como de madrugada, “se vuelve todo un show” la zona por la cantidad de gente que va para tener sexo, pero que no les denuncia porque compran su asadito. Las zonas más habitué de los motel-móvil son el parque Ñu Guasu, la costanera, zona Cementerio del Este, alrededor del Cerro Lambaré, y zonas periféricas de San Lorenzo.

Tener kunu’u en el auto puede ser penado

Graciela Pereira, abogada, señaló que el Art. 132 del Código Penal toma el hecho como “Exhibicionismo” si involucra o molesta a terceros. “Si hacen mucho ruido, si lo hacen en una zona donde pueden ser observados o molestan la tranquilidad del lugar donde se estacionan para hacerlo serían castigados, pero si lo hacen bien encerraditos y sin molestar a nadie no puede haber sanción, ya que el auto es una propiedad privada. Los policías no pueden multar”, explicó la profesional.