Nació sin piernas y pide ayuda para ir a la escuela

No hay que ir a otro país para encontrar a grandes guerreros que luchan sin parar. Anderson, de 7 añitos, nativo de la parcialidad Mbya Guaraní, es uno de ellos.

“Voy a ser militar para ayudar a mi familia” San Pedro. Lorenzo Agüero. Corresponsal.
“Voy a ser militar para ayudar a mi familia” San Pedro. Lorenzo Agüero. Corresponsal.

El pequeño tiene una fuerza admirable para superar obstáculos. Nació sin piernas, pero pese a ello, lucha día a día para conseguir el objetivo que él se propuso: “Tengo que ir a la escuela, terminar mis estudios y ser un gran profesional.

Quiero ser un gran militar para ayudar a mi familia”, dijo. La actitud de Anderson es la fuerza que mueva a todos los que le rodean para conseguir su meta.

Detrás de él hay un mundo, una historia de emociones y sacrificios. Sus ganas de estudiar son tan grandes que diariamente debe trasladarse casi arrastrándose para llegar a su escuela.

  Estuvo siete meses en coma y su esposa lo abandonó

El pequeño Anderson vive con sus padres en una humilde vivienda en la comunidad indígena Ka’aguy Pyahu, departamento de San Pedro, que no cuenta con escuela. Es por eso que sus padres deben llevarlo a una institución educativa, ubicada en la comunidad indígena Naranjito Río Verde, en Santa Rosa del Aguaray, que queda a varios kilómetros de su vivienda.

Lo cargan en sus brazos o el famoso ka’írõ (en la espalda) y van. A veces lo llevan a bordo de una motocicleta que prestan del vecino. “Yo quiero ir a la escuela, me gusta estudiar y mis padres hacen lo que sea para llevarme”, dijo el pequeño, quien en su inocencia pidió una moto para sus padres ya que ellos no tienen las posibilidades de adquirir una porque son de escasos recursos.

  Bianca, la bebé de seis meses que necesita la ayuda de todos

“Quiero seguir estudiando, me voy al primer grado, quiero para mi moto porque mi escuela queda lejos de mi casa y cuando sea grande quiero ser militar”, dijo el pequeño guerrero.

“Es muy inteligente y le encanta aprender”

“Tenemos silla de ruedas, pero el camino no da para trasladarle así, aparte que es muy lejos. Una moto lo que hace falta, pero no tenemos forma de comprar, somos pobres, tengo tres hijos todos menores también”, aseguró doña.

  Ña Amelia, la pruebera que vaticinó la clasificación de la Selección Paraguaya (Vídeo)

Por su parte, Cristhian Vega, docente de la escuelita donde estudia Anderson, dijo: “Anderson es muy inteligente, pasa por muchos sacrificios para poder estudiar. Algunas veces le acercan a la escuela gente de buen corazón, otras veces su madre le trae en su espalda, tiene deseo de salir adelante”.

Fuente: Diario Crónica