J.A. Saldivar: “Yuyera fit” causa furor y trabaja de peluquera en ratos libres

En poco menos de dos meses, Sara Fernández (26) colocó su puestito de venta de yuyos en la ciudad de J. Augusto Saldívar.

Sara en su puesto de yuyos, esperando que algún cliente llegue
Sara en su puesto de yuyos, esperando que algún cliente llegue

En poco menos de dos meses, Sara Fernández (26) colocó su puestito de venta de yuyos en la ciudad de J. Augusto Saldívar. En corto tiempo la clientela ya fue formando fila para llevar el yuyo del tereré mientras ella recibía algunos halagos, hasta incluso ya le pusieron el nombre de “La yuyera fit”.

Rubia, con ojos claros y un cuerpo escultural, es como se la describe a Sara, una yuyera que se lleva no solo suspiros sino también admiración de muchos, ya que ella se las ingenia para hacer varias cosas y salir adelante.

“Hace dos meses aproximadamente que soy yuyera, desde hace tiempo que me gustaba, pero nunca me animé a hacerlo, hasta que un día, hablando con mi prima, me dio un espacio frente a su local y así empezó todo”, contaba la rubiaza.

  ¡Trabajó de albañil para volverse modelo!

Sara contó que también es peluquera y trabaja a domicilio por las tardes, y como si no fuera suficiente, resaltó avei que se da el gusto de irse religiosamente al gym y poder mantener su estado físico, ya que le gusta verse y sentirse como modelo de HR más o menos.

Ella ya fue bautizada como “la yuyera sexy” e incluso como “la yuyera fit”.
Ella ya fue bautizada como “la yuyera sexy” e incluso como “la yuyera fit”.

“Algunos ya me bautizaron como ‘la yuyera fit’ porque me voy al gimnasio para mantenerme mientras otros me llaman también ‘la yuyera sexy de J. Augusto’”, contó la joven trabajadora.

Sara, desde su puesto de trabajo contó que se siente orgullosa de lo que hace para ganarse el pan de cada día de manera honesta, más aun teniendo la aprobación de sus clientes que son fieles en su compra.

Un angelito le protege desde el cielo he’i

Sara contó que muy pocos saben su nombre, ya que en su mayoría la llaman la yuyera fit o sexy. “Muchos me piden hasta fotos. En serio, me siento orgullosa de mi trabajo por haberme animado a esto y hay para más”, dijo la joven.

Contó también que tiene un angelito que la protege desde el cielo y es a él a quien siempre se le encomienda. “Tengo un angelito que me cuida desde el cielo”, terminó diciendo la mujeraza.

  Vende comida en su bici para pagar la terapia de su hijo

PROYECTO. Espera que para inicios del verano ya pueda tener un espacio más amplio para que las personas puedan sentarse a tomar su tereré en su puesto.

Fuente: Diario Crónica