Hugo Javier: “No puedo quemar mi imagen, soy una persona honrada”

Primeras Acciones. Ya aparecieron los detractores, que lo tratan de farandulero caído en paracaídas. ¿Querés saber qué les responde? Pasá y leé
– Ahora querés ser diputado, ¿cuándo empieza tu contacto o relación con la política?
– Esta historia es de cuna. Papá (Yiyo González), afiliado en 1955 al Partido Colorado; yo me afilié en agosto de 1985, a los 18 años, con edad para votar. Trabajaba como cartero en el Correo Paraguayo. Papá, en la Bandita de San Lorenzo, director y músico. El grupo era el que iba a todos los actos colorados y yo le llevaba el trombón a papá, detrás. Escuchaba los discursos y ahí fui soñando con algún día ser político.
– Pero esperaste unos 30 años…
– Papá me decía: “No, no te metas en la política, es peligroso”. Entonces, le dije: “Quiero ser periodista”. Y su respuesta fue que eso era más peligroso todavía. Igual estudié Periodismo. Poco después empecé en radio, trabajé en varias emisoras y dejé la prensa escrita. Después surgió la televisión y ya llevo 20 años con “Atake”. Ahora que ya cumplí todos mis sueños, mis metas, ya tengo mis casitas, ya tengo mis bienes, tengo mis recursos económicos, entonces me retrotraigo y digo: “¿Por qué no cumplir este sueño pendiente?”
– Ahora que tenés todo, fama, dinero, ¿te falta poder?
– Siempre tuve poder. Gracias a la fama, a la cercanía con la gente, siempre me pidieron ayuda, me plantearon sus problemas, y con una llamada a veces logro ayudar a dar solución. Si eso es poder, siempre lo tuve. En el colegio ya era delegado de curso, en la Facultad salíamos con las canciones de protestas, teníamos espíritu político. El Club de Periodismo en la Facultad de Filosofía UNA la fundamos nosotros.
– Muchos entran en la política pensando en toda la plata que pueden ganar. En la campaña vas a gastar, ¿cómo vas a recuperar esa inversión?
– Yo no puedo quemar mi imagen, soy una persona honrada, no busco entrar para robar. El que siempre trabajó, va a trabajar hasta que se muera. El que robó va a buscar robar siempre, esté donde esté. Muchos entran en la política para servirse, para ver cómo hacer plata. Eso es verdad. Yo me muevo en mi vehículo. Me muevo por mi cuenta, haciendo lo mismo que hago, radio, televisión, animación en fiestas. Una vez que asuma, si me eligen, a mí ya no me asusta la fama. Muchos que buscan entrar en la política buscan la fama. Y la fama es más peligrosa que la plata. A mí ya no me asusta eso, ya lo alcancé. Vengo de bases sólidas, mis padres me dieron una formación familiar, conocí la calle, estudié. Vi cómo viven los paraguayos en el país y en el extranjero. Estoy para servir. No me asusta la plata, ya tuve, ya tengo cómo sobrevivir. Hay muchos que busca un espacio en la política, en el poder, por el bien propio, eso tiene que cambiar.
– ¿Sabés que te exponés a que te critiquen?
– Me van a tildar de farandulero que se aventura en la política. Yo no busco fama, no busco prestigio, no busco poder. Tengo la base firme. No tengo militancia política. La política no es solo para los políticos, es para todos los paraguayos que consideran que pueden aportar algo a favor del pueblo.
– ¿Cómo se dio ahora tu decisión de entrar en política y buscar los votos para ser diputado?
– Toda la temporada de los últimos 20 años he recibido propuestas para incursionar en política. Esta vuelta, cuando me ofrecieron, lo volví a rechazar, pero pedí hablar con mi familia, con mis hijos. Nos volvimos a reunir… Pasa que tengo un hermano mozo, de la Asociación de Gastronómicos Colorados. Me dijeron, por qué no vas a hablar con Óscar Tuma en representación nuestra. Fui a Coronel Oviedo, a una concentración, hablé con el apoderado, con Tuma, Con Dani Fleitas, que ahora están con el proyecto de la senaduría. Los escuché y me gustó. Tuma tiene ausencia 0 en el Congreso, es el diputado con más proyectos aprobados. Me hicieron cambiar de opinión. Contando ya con el apoyo de mi familia, acepté ser candidato a diputado por el proyecto Óscar Tuma.
– ¿Cómo vas a ser como diputado, vas a dejar los medios?
– Quiero ser diputado sin dejar lo que amo, que son radio, televisión y fiestas.
– Te van a pechear mucho, estando en campaña…
– En la radio todos los días me llegan mensajes de gente que pide trabajos, que piden chapas por inundaciones. Central es una poderosa fuerza.
– ¿Cómo vas a administrar tantos pedidos?
– Solicité y ya se formó un comité de Acción Social, voy a derivar todos los pedidos a Acción Social y los pedidos pasan para proyectos al equipo jurídico formado por este equipo político del proyecto Tuma.
– ¿No tenés miedo de que se te divida tu público?
– Ya se dividió, hay una relación 70% versus 30%. Más en las redes sociales que en las calles. Dicen: “Ojalá que esta persona que tanto queremos no se ensucie”. Otros dicen: “Otro personaje más de la farándula que viene a la política como paracaidista”.
– ¿Qué les decís?
– Yo no soy de la farándula. Estoy ajeno a la farándula. Siempre me mantuve al margen. No me gusta figurar para ganar. No soy de la farándula, soy del pueblo. Siempre fui un referente popular, por mi trabajo, por mi carisma, por lo que quieran y quiero convertirme en la voz del pueblo. Hugo Javier siempre va a ser Hugo Javier. Ahora lo que voy a ser es un servidor público, no solo un animador.
– ¿Cómo vas a administrar tu tiempo, siendo diputado?
– A la mañana voy a estar en la radio, a la tarde en el Congreso, a la noche con la gente y los fines de semana en las fiestas. Se van a acostumbrar.
– ¿Hasta cuándo pensás animar?
– Hasta donde me den los tiempos voy a seguir como animador. El físico me responde bien, estoy bien de salud.
– Estuviste a punto de dejar los escenarios después de una caída en Buenos Aires, hace años, ¿Te recuperaste bien?
– Después de caer de un escenario quedé con lesión en la columna y la rodilla. Hago actividades físicas. Me mantengo bien.
Familia: 
Hugo Javier es el mayor de 5 hermanos. Tiene tres hermanas docentes y un hermano menor que es profesional gastronómico, que ahora se recupera después de un derrame. PAPÁ. Hugo Javier es papá de 4 hijos. La mayor tiene 26 años, es deportista y artista. Trabaja en forma independiente. El segundo tiene 23 años, es su productor en radio. Y dos menores viven con su mamá.
– Vos sos boxeador amateur, ¿en algún momento tuviste ganas de reventar a golpes a alguien?
– Tuve muchos momentos de furia, pero cuento hasta 10 y respiro. Tengo una bolsa de boxeo en casa, en el quincho. Ahí me desahogo.
– ¿A quiénes quisiste reventar?
– Fui estafado varias veces, perdí casa, autos, dinero. Esas veces he querido reventar a la persona que me jodió. Varias veces empecé de cero. Fueron comerciantes que se acercaron a ofrecerme negocios. Usaron mi imagen, mi plata, se fueron y me dejaron en la calle. Caí varias veces. La última vez que invertí fue en una camioneta para el transporte de mi equipo. Pagué 40 mil dólares, el que me vendió no pagó al dueño original y vino la Fiscalía a sacarme.
Fuente: cronica.com.py/2017/05/29/no-puedo-quemar-imagen-una-persona-honrada/