Nelson le ayuda a full a su papá en la gomería

El chiquito cuida a sus hermanitos, lleva el almuerzo a su papá, y viaja “gratis” cebando tereré a los choferes de micro, que lo tienen como un ídolo. Mediante la publicación de Gladys Fischer en Facebook, una pobladora de Emboscada, la breve historia de Nelson Javier se hizo viral. Él es un mitã’i de 10 años que todos los días le lleva el almuerzo a su papá desde Emboscada hasta Nueva Italia, donde el karai tiene una pequeña gomería. “Ha’e ko che ayudante hína”, omombe’u emocionado don Nelson Vera, de 36 años, quien solo saca adelante a sus tres hijos, puesto que, según comentó, la madre los abandonó.
El nene recorre 12 kilómetros diariamente para llevarle al almuerzo a su papá, le ayuda un poco y luego regresa para ir a la escuela.
El nene recorre 12 kilómetros diariamente para llevarle al almuerzo a su papá, le ayuda un poco y luego regresa para ir a la escuela. “Se queda con su abuela, él y sus tres hermanos”, he’i. El mitã’i espera todos los días el colectivo que por mil’i le lleva hasta su destino. A la vuelta, viene gratis, solo si le ceba el tereré al chofer de turno.
“Me emocionó bastante y quise compartir la historia así que le saqué una foto”, omombe’u Gladys, la encargada de dar a conocer la historia. Don Nelson cuenta que su hijo es muy bueno, siempre le ayuda en el trabajo, en la casa y es buen alumno. El karai tiene su gomería hace cinco meses, y desde entonces Nelson Javier le lleva el almuerzo todos los días, sin importar los peligros que esto implica.
ME GUSTA: La publicación de Gladys contando la historia de Nelson tuvo más de 2.000 “Me Gusta” y más de 270 compartidos, por lo menos hasta la tarde de ayer.
RUTINARIO: Su camino de Emboscada a Nueva Italia lo recorre todos los días, sin importar lo que diga el clima. Aparte de eso cumple con sus deberes de la escuela al volver.
VIRAL. Con esta carita se hizo viral la historia de Nelson Javier.

Un ejemplo de pura honestidad

Cuando Gladys quiso sacarle la fotito a Nelson’i, se dio cuenta que no tenía consigo su celular. Pero el nene le avisó que estaba abajo suyo, en el suelo, cuando fácilmente podía haberse callado y llevarlo él. Gladys quiso recompensarle con un 20 mil para su pasaje por su honestidad, pero él le dijo que no era necesario.

Es gomero, mamá y papá, todo a la vez

Don Nelson omombe’u avei que ya le está enseñando el oficio de ser gomero por si más adelante le guste continuar con el negocio. He’i avei que no “todos los hombres son iguales”, como se suele decir. Porque él se levanta temprano todos los días para trabajar y poder así llevar el pan a la mesa y cubrir los gastos de la escuela de sus tres hijos, que se quedan con su abuela hasta que él vuelva de su laburo.

Se inventó un nombre porque no confía en los extraños

“Me dijo que se llama ‘Simón’, por casualidad coincidimos en la parada del ómnibus en Emboscada. Simón lleva todos los días el almuerzo a su padre, quien según me comentó, trabaja en una gomería. El colectivo le cuesta 1.000 hasta Nueva Colombia. A veces tiene suerte y el chofer le deja viajar gratis a cambio de que le cebe el tereré”, escribió Gladys en su Facebook. Nelson le dijo que se llama así porque no da su verdadero nombre a extraños.
Fuente: cronica.com.py