Cantante sobrevive plantando frutilla

Reclamar Pytyvõ

A “Yeye” Maqueda le esperaba un contrato de un año en Malasia, pero se quedó en Areguá por la pandemia, donde trabaja en el cultivo de frutilla.

Cantante finalista de “Rojo” nos habla del difícil momento que viven los músicos. En su caso, él trabajaba en China, volvió, y ahora estaba por volar a Malasia, pero quedó varado en Areguá.
Hace un año, el finalista de “Rojo”, “Yeye” Maqueda volvía de China para disfrutar de su país y de su familia.

Mientras esperaba un nuevo contrato para viajar a Asia, hizo una temporada de tres meses en Río de Janeiro.

Y justo en los primeros días de este año le confirmaron que debía viajar de nuevo a Asia, específicamente a Kuala Lumpur, Malasia, para seguir viviendo de lo que ama, la música, pero justo semanas después empezaron las restricciones por el coronavirus y él se quedó como un damnificado más.

“Yeye” comentó que lamenta mucho que esta situación esté afectando con más fuerza a su rubro, que es la música.

Cuando estuvo en China, donde trabajó
durante un año cantando en la cadena Hilton, en Shangái y Nanjing.

“Lamentablemente en esta cuarentena nadie se acuerda de los que alguna vez le alegraron en sus eventos. Estamos pasando mal. No hablo solo por mí, porque la situación es dura para todos los que vivimos de la actuación”, dijo a Crónica. “Es difícil para nosotros los artistas en este momento porque no hay nada de actuación. Ni pan ya no tenemos para comer ante esta situación. Los trabajos se congelaron. Y no sabemos hasta cuándo irá”, agregó.

Si bien en China ganaba 1.200 dólares por mes y estuvo allá un año, dijo que para una familia que vive del día a día no hay ahorro que aguante mucho tiempo sin estar trabajando. Ahora le toca hacer “changas” en la huerta familiar.

“Mis padres eran alfareros, fui alfarero y artesano en algún momento. Después me dediqué a la música y gracias a eso pude terminar mis carreras de licenciatura en Guaraní y Derecho, pero no ejerzo porque todavía me faltan los documentos que por la pandemia quedó todo congelado también”, dijo.

“Ahora estoy ayudando a la mamá de mi hijo a plantar frutilla. Pero como sabrás, en la chacra o en la huerta hay que esperar la cosecha para tener una entrada. Ahora trato de hacer alguito de plata con actuaciones virtuales. No es fácil, pero a veces conseguimos con mucha batalla”, comentó. “Yo estoy muy agradecido con los padres de la mamá de mi hijo. Ellos son los pioneros en la plantación de frutillas. Gracias a ellos aprendimos y ponemos en práctica este trabajo que es ahora nuestra esperanza”, agregó.

“Muchos estamos sufriendo ante esta situación, por la falta de trabajo. Por eso compuse una canción que se titula ‘De esta saldremos cantando’”

“Yeye” Maqueda

“Me dieron de probar una rana, pero era imposible de comer”

“Estuve por Shanghái y Nanjing, en China, actuando bajo contrato en el hotel Hilton, por 1 año. No prolongué por el ambiente en que vivíamos ahí, luego volví y me volvieron a contratar…”, comentó “Yeye” Maqueda sobre su estadía en China, de donde volvió hace ya varios meses, antes de la pandemia.

“Me volvieron a llamar para viajar a Kuala Lumpur, capital de Malasia, pero no se dio porque justo estaba comenzando esta pandemia en Asia”, dijo. Sobre su estadía en China, dijo que veía gente que comía comida exótica como ranas vivas, entre otras especies. “Me dieron de probar una rana una vez, pero era imposible comer. El cuerpo latino no está aún preparado para esos pasos dentro de un país milenario”, comentó. Su ingreso mensual era de unos 1.200 dólares, por su trabajo como músico de hotel en China.