Campamento Cerro Leon (Letra y Partitura)


Letra de Campamento Cerro Leon

I
Campamento Cerro León
Mariscal López odisponé
Tamombeú mi peeme
Guerra tiempo pe guaré.

Campamento Cerro León
Catorce, quince, diez y seis
Batallón número seis.

Mientras Robles invadía
La provincia de Corrientes
Mayor Lacú oique avei
Uruguayana pe más al Este.

II
Ouma Mayor Lacú
Oiporavó i soldado rá
Catorce mil iporangüeté
Ogüerajhá ontregapaité.

Jheima Mayor Lacú
Peñentregante lo mitá
Nda iporivéima remedio
Ya perdema ñande retã!

Jheima Cabo Torales
Peñeconsolante lo mitá
Ello q´oimeyevyre tiempo
Yajhechá yevyvo ñande retã.

Jheima Sargento Díaz
Imposible Mayor Lacú
Ñantregátapa la bandera
La bandera del Paraguay

Titulo: Campamento Cerro Leon (Letra y Todas las Versiones)
Genero: Polca Paraguaya
Musica: Autor Anonimo
Letra y Arreglo: Mauricio Cardozo Ocampo
Categoria: Letras Paraguayas


Campamento Cerro León. Himno Popular

Surgió durante la Guerra de la Triple Alianza (1865 – 1870), de autor anónimo, aunque se le atribuye su creación a varios músicos como: Kangue Iterrero, Benjamín Velilla, de la zona de Carapeguá, Venancio Guerrero, combatiente durante la guerra, la letra se le atribuye también al boliviano Tristán Roca. Luego del desastre militar de Uruguayana, fue prohibida su letra por el Mariscal Francisco Solano López. Con el tiempo se convirtió en un himno guerrero y daba fuerzas a los soldados en la Guerra del Chaco (1932 – 1935). En 1944 por Decreto del Poder Ejecutivo, se la declaró Canción Popular Nacional (ver). En la actualidad, los músicos la interpretan como señal de conclusión en las fiestas bailables.

El Campamento Cerro Leon

En los prolegómenos de la Guerra, el Mariscal estableció un gran campanento de entrenamiento de tropas. Dice Horton Box (2): “…López en efecto replicó en Febrero 1864 con una orden de conscripción general. En Marzo estableció un companento militar en Cerro León, distrito de Pirayú donde eran instruidos 30.000 hombres comprendidos entre los 16 y 50 años”.

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Juan Crisóstomo Centurión aprecia: “el cálculo prudencial que se hacía del número de este ejercito era de 20.000 a 25.000 hombres”.

El Semanario del 9 de Abril de 1864 escribe:
“Campanento en Pirayú”
“El Campanento de Cerro León es el tercero de instrucciones de nuestras tropas. En él se encuentran acampados actualmente miles de reclutas, jóvenes llenos de vida para empuñar el fusil y hacer respetar, si fuese necesario, los derechos sagrados de la Patria”.

Si nos detenemos en este punto, es porque nuestra canción máxima lleva el nombre de Campamento Cerro Leon. Es nuestro himno popular, sin banderas políticas.

Su autor ha permanecido en el anonimato. Circulan muchos nombres como posibles creadores de tan hermosa música. Pero faltan las pruebas.

La tradición refiere que la canción surgió en Humaitá. En cualquier forma debe ser después de la rendición de Estigarribia en Uruguayana, ya que su texto relata esta capitulación.

Después de idas y venidas de sitiados y sitiadores, a las cuatro de la tarde se producía la rendición de las tropas bajo el mando del teniente coronel Antonio de la Cruz Estigarribia. Los paraguayos fueron obligados a un desfile frente a la plana mayor de la Triple Alianza.

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Ya para aquel momento, había arribado al lugar el emperador Pedro II. Previo a la rendición y en homenaje al monarca, se realizó una revista general de las tropas aliadas comprometidas en el sitio: un total de “17415 hombres -con traje de gala- de los cuales 12393 eran brasileños, 3802 argentinos y 1200 orientales”. Mientras, se encontraban estacionaban sobre el río Uruguay, frente a Uruguayana, la flotilla imperial con cinco navíos y dos chatas, sumando 12 bocas de fuego. Aquel contingente concentrado para ese momento trascendental, se hallaba bajo el mando tres jefes de estado: el emperador Pedro II y los generales Bartolomé Mitre y Venancio Flores. Éstos tenía la asistencia de seis generales: David Canabarro, barón de Porto Alegre; el barón de Yacuhy, Cadwell; Antonio Maria Coelho, barón de Anhambahi; Kelly y Wenceslao Paunero.

En la comitiva del emperador abundaban además, duques, condes y barones, lo mismo que ministros de su gabinete y otras personalidades. Las tropas paraguayas sitiadas se reducían a escasos “…5545 hombres” a cuyo frente estaban “… un teniente coronel, dos mayores, seis capitanes, dos tenientes y 57 alféreces” los que además de abatidos, se hallaban agotados y hambrientos. Estigarribia fue llevado ante Pedro II: El oficial paraguayo “…llevaba kepí y uniforme azul oscuro, con charreteras, cuello y puños encarnados, sin galones ni ornatos metálicos”. En “voz baja”, se encomendó “a la generosidad” del emperador. Le acompañaba el padre Duarte quien también, “…con voz trémula, pronunció un breve discurso, y terminó pidiendo ‘protección para la libertad de mi patria”.

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Inmediatamente después se inició el paso de los rendidos “… Después del “triste desfile”, los paraguayos fueron repartidos “…por partes iguales entre los tres ejércitos (…) Los gobiernos oriental y argentino, con promesas de libertad, hicieron servir a los rendidos en Uruguayana, formando legiones en los cuerpos de infantería y de caballería (o) los internaron en sus respectivos países, abandonándolos a sus propias fuerzas”. Al enterarse de los detalles de la rendición de Uruguayana, el mariscal López, dirigió a sus soldados y al resto del pueblo paraguayo, una emotiva proclama que, en una de sus partes y refiriéndose a Estigarribia, expresaba: “…El jefe de estos (de los rendidos) responderá ante Dios y la Patria, del único acto que con vergüenza registramos en la historia.

El estandarte y las armas de la Patria que teníamos en la Uruguayana no han servido sino para señalar un trofeo al enemigo, y los ciudadanos que las empuñaron para desfilar inermes en señal de esclavitud, conmoviendo en sus tumbas las cenizas de nuestros mayores”. Con la rendición de las fuerzas de Estigarribia, se iniciaba la reacomodación de ambos ejércitos en el terreno de los conflictos. Aniquilado y prisionero el sargento mayor Pedro Duarte en Yatai, derrotada la armada paraguaya en Riachuelo, destituido el general Wenceslao Robles del comando de la División del Sur, al efectivo remanente de esta división -ya bajo el mando del coronel Francisco Isidoro Resquín. No le quedaba otra alternativa que iniciar el retorno a las fronteras del Paraguay. La Campaña del Uruguay estaba concluida.

Fuentes:
jorgerubiani.com.py
musicaparaguaya.org.py
luisszaran.org